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Como tener sexo anal

Como Tener Sexo Anal

Milagros era una chica simp谩tica, de 1.65m, cabellos lacios y negro, ojos del mismo color, piel bronceada. De su cuerpo puedo decirles que era una versi贸n a escala de Jennifer L贸pez, su trasero no era tan exageradamente voluptuoso como el de J-Lo, pero si muy apetecible. Encontr茅 esta foto en Internet, puede darles una idea de la apariencia y formas de Mili y, a decir verdad esta ni帽a tiene las nalgas un poco mas abultadas que las de Mili.

Volviendo al relato, nosotros estudi谩bamos en la misma facultad, ella siempre estaba rodeada por chicos. A mi no me llamaba la atenci贸n unirme a su club de fans, me contentaba vi茅ndola pasearse por la facultad con sus jeans apretados y mas de un pensamiento morboso cruzo por mi mente鈥 y la de muchos.

Un amigo, Javier, llego a ser su enamorado. Era un tipo divertido pero tambi茅n mujeriego. Mili conoc铆a su fama y aun as铆 lo acepto, quiz谩s pensaba que su curvil铆neo cuerpo cambiar铆an su promiscuidad. Poco me importo, yo tenia enamorada, as铆 que pens茅: Bien por Javier, y que disfrute de ese jugoso trasero... por cosas del destino, seria yo el primero en disfrutarlo...

Poco despu茅s coincid铆 con ella en un curso. Deb铆amos presentar informes casi todas las semanas. Yo no conoc铆a a nadie en ese sal贸n, cre铆 que a Mili le ir铆a mejor, pero al final de la clase ella se me acerco y me pregunto si ten铆a compa帽ero. No me hice ilusiones, pens茅 que me quer铆a agrupar con alg煤n amigo o amiga suya que estuviera solo.

- No, todav铆a no tengo compa帽ero... respond铆 sin mayor inter茅s.

- Bueno, yo tampoco... te parece si lo hacemos juntos...

Tome sus palabras en doble sentido, me hubiera abalanzado para hacerlo ah铆 mismo, pero no se refer铆a a eso. Mili se dio cuenta de c贸mo son贸 su propuesta y antes de que yo dijera algo, repuso:

- Me refiero al trabajo... No seas mal pensado... dijo sonriendo, un poco sonrojada.

- Si, me parece bien... respond铆 devolvi茅ndole la sonrisa.

As铆 nos fuimos haciendo amigos. 脥bamos a su casa o a la m铆a a hacer los informes y presentarlos casi a la hora de entrega.

Casi al final del ciclo, Mili fue a mi casa a terminar un informe, cre铆mos que nos tomar铆a tiempo, as铆 que decidi贸 quedarse. El trabajo no fue dif铆cil, terminamos a las 2 de la madrugada. Pens茅 que se ir铆a, hasta ofrec铆 llamarle un taxi, pero Mili prefiri贸 quedarse. Se hab铆an escuchado casos de taxistas violadores 煤ltimamente, usaban un polvillo para adormecer a sus pasajeras y luego se deleitaban con ellas. Hoy agradezco que se quedara y maldigo mi torpeza por casi dejarla ir.

Nos quedamos conversando en mi cuarto, le ofrec铆 un refresco, pero...

- 驴No tendr谩s un vino?... me pregunto con sonrisa coqueta.

Baje al primer piso, saque un par de botellas del mini-bar, cog铆 unas copas de la cocina, sin hacer ruido, porque mis padres dorm铆an y no quer铆a aguarme la fiesta.

Con el vino, la conversaci贸n fue m谩s amena. Nunca hablamos de cosas personales pero esa noche hablamos hasta de sexo. Me hizo prometer que nunca le contar铆a a nadie lo que esa noche hablamos (despu茅s me har铆a prometer que no le contara a nadie lo que hicimos). Aunque un poco cohibida al principio, luego fue hablando sin complejos. Con el vino en la sangre y la conversaci贸n sexual, mi pene iba endureciendo, mas aun con Mili y su redondo trasero hundi茅ndose en mi cama. Tem铆 que fuera evidente lo tieso que tenia mi entrepierna.

Llego el momento de hablar de Javier y como les iba en la cama. Con una copa m谩s de vino y bajo otra promesa solemne de silencio de mi parte, me hablo de sus intimidades con 茅l:

- Bueno, si, es evidente que ya lo hemos hecho, varias veces... me dijo sin tapujos.

! Maldito suertudo! , 隆Llevan poco tiempo juntos y ya lo hacen como conejos!... ella noto mi expresi贸n:

- 驴Por qu茅 esa cara? 驴Acaso no lo has hecho aun con tu enamorada?... pregunto curiosa.

- Si lo he hecho, solo que pasaron 5 meses antes de que fu茅ramos a la cama...

- 驴Y por qu茅 tanto?... me dijo sonriendo.

- Quer铆a estar segura que yo estaba realmente interesado y que no buscaba solo placer.

- Vaya, 隆Se te habr谩n hinchado las pelotas en esos 5 meses!... me dijo sonriendo

- Jajaja, si, pero bueno, vali贸 la pena, a pesar de que ella no tenia experiencia...

- 驴Qu茅?, 驴No me digas que tu la desfloraste?...

- Si, su familia siempre fue sobre protectora con ella...

- As铆 que tu echaste a perder a esa pobre ni帽a... me dijo bromeando.

- Jaja, puede decirse, prefiero decir que sus padres me la cuidaron bien...

- Jajaja, pero, vamos, cu茅ntame mas de eso... insisti贸 curiosa.

- Como dije, ella no tenia experiencia, pero la forma como se entrego, esa ternura, esa pasi贸n... pero bueno, hay cosas que aun no hacemos porque le da verg眉enza...

- 隆S谩tiro! 隆Ma帽oso!... que cosas le querr谩s hacer a la pobre chica... me dijo riendo.

- Jajaja, nada malo, tu sabes, hay mas de un par de posiciones para hacerlo... respond铆.

Por primera vez hablaba tan abiertamente de sexo con una chica, a la que quer铆a practicarle m谩s de una posici贸n. No me importaba que fuera enamorada de un amigo, ni tan amigo, compa帽ero de joda puede decirse. Llegue al punto en que me olvide que yo tenia enamorada.

- Tienes raz贸n. Creo que Javier no puede quejarse... respondi贸, gui帽谩ndome el ojo.

- Lo tienes satisfecho... dije con cierta envidia.

- Si, pero hay algo que todav铆a no... Mili titubeo, se arrepinti贸 de lo que iba a decir.

- 驴Qu茅 es lo que todav铆a no?... pregunte curioso.

- No, no es nada... dijo sonroj谩ndose por primera vez en la noche.

- Vamos, mira que yo te he contado todo... insist铆.

- Tienes raz贸n, esta bien... pero...

- Si, por tercera vez te prometo que lo que digas no sale de aqu铆... dije con tedio.

- Por tu bien espero que sea as铆... respondi贸, mostr谩ndome un pu帽o juguetonamente.

- Pero vamos, cu茅ntame... 驴Qu茅 es lo que aun no hacen?...

- Javier tiene cierto gusto por el sexo... nuevamente Mili titubeo.

- Continua... insist铆.

- Bueno... el quiere hac茅rmelo por atr谩s... dijo con verg眉enza, luego tomo mas vino.

- 驴Sexo anal?... pregunte incr茅dulo, porque cre铆 que ya lo habr铆an hecho, viendo el inmenso trasero que ella ten铆a, cualquiera pensar铆a en met茅rselo por all铆.

- Si, sexo anal... dijo Mili mas suelta y agrego: Nunca lo he hecho... 驴Pensaste que si?...

- Como estuviste de acuerdo en que hay m谩s de una forma de hacerlo, cre铆 que t煤 hab铆as hecho eso... respond铆, imagin谩ndome detr谩s de ella, perfor谩ndole su aun estrecho ano. Mi verga estaba mas dura que nunca, acomode mis piernas para disimular mi erecci贸n.

- Pues no, aun no me he atrevido. Mis otras parejas tambi茅n me lo pidieron, pero... como que me dio miedo... no se que fijaci贸n tienen esos ma帽osos con mi pobre culito...

驴Culito?, pero si tienes un 隆CULASO!... quise gritarle. Todos en la facultad fantaseaban con romperle el culo en una buena cogida, y ella no se daba cuenta que hasta los mas recatados profesores, al menos de reojo, la ve铆an meneando su cola con su coqueto andar...

- 驴Y por qu茅 el miedo?... pregunte volviendo a mis cabales.

- Porque puede ser doloroso... me gustar铆a complacerlo, el ha insistido mucho... pero...

- 驴Pero que?

- No se, Javier es un poco tosco... con decirte que la primera vez que lo hicimos me la meti贸 toda de frente, ni siquiera espero que me mojara... es un desesperado...

Quise re铆rme pero deb铆a comprender a Javier, tanto tiempo estuvo detr谩s de ella, que al tenerla no se aguanto y se la clavo lo m谩s r谩pido que pudo, como para que no se le escape... no dije nada y Mili contin煤o quej谩ndose:

- Me doli贸, pero me hice la tonta... imag铆nate si acepto que me la meta por ah铆, me va a desagarrar mi pobre anito...

Oyendo lo que dec铆a, mi verga estaba por explotar, la leche casi manchaba mi ropa interior.

- Ni que Javier la tuviera tan grande... dije con sorna.

- Bueno, no es tan grande, pero si la tiene gordita... me dijo haciendo gestos con la mano para darme a entender de que tama帽o era y que tan gorda la tenia.

- Ah... me limite a decir, quiz谩s con una sonrisa burlona, porque me pareci贸 que mi amigo no era tan aventajado como presum铆a. Ella noto mi expresi贸n.

- 驴Qu茅? 驴Por qu茅 ese gesto? 驴C贸mo es la tuya?... me pregunt贸 entre enfadada y curiosa.

Quise sacarla y mostr谩rsela, total, estaba recontra dura... pero me contuve y me limite a decir:

- Quiz谩s no sea tan gorda鈥 pero si es mas larga...

- Vaya, bien por tu enamorada, estar谩 feliz... me dijo sonriendo.

- No puede quejarse... respond铆 con cierto orgullo.

- Y dime... 驴Tu ya le has practicado sexo anal?...

- No, todav铆a no. Como te digo aun se averg眉enza de algunas cosas, pero poco a poco, es una tarea que aun tenemos pendiente...

- Pero t煤 ya se lo has hecho a tus otras enamoradas...

- Si, a un par. Tampoco quer铆an al principio, por verg眉enza, temor al dolor... pero al final lo hicimos y una de ellas se volvi贸 adicta y solo quer铆a que lo hagamos por ah铆.

- 驴Tanto as铆?... pregunto sorprendida y acalorada, al parecer el vino y la conversaci贸n no solo me afectaba a mi, pod铆a decir que le comenzaba a picar su arrugado anillo.

- Si, y la otra no se hizo mayores problemas despu茅s, aceptaba gustosa tener sexo anal...

- 驴En serio?... y digamos 驴C贸mo har铆as para introduc铆rsela a tu enamorada?... en una no se la vas a meter toda, como hace el salvaje de Javier...

La ve铆a preguntar con una curiosidad que iba mas all谩 del querer conocer, con una mano sobre el pecho, parec铆a que se estaba excitando. Sus ojos me miraban atenta.

- No pues, tiene que ser de a pocos... hay que prepararla bien, sino le va a doler... dije y beb铆 mas vino, ella se termino su copa y se sirvi贸 mas.

- Y 驴C贸mo iniciar铆as a una chica miedosa?... como yo, por ejemplo... dijo con inter茅s.

A esas alturas creo que yo tampoco me diferenciar铆a mucho de Javier, con el tremendo trasero de Mili, quiz谩s yo la perforar铆a en una y la cabalgar铆a salvajemente para exorcizar el recuerdo de todas las veces que mis ojos siguieron el vaiv茅n de sus caderas.

- Bueno... dije conteniendo la saliva, ya que el solo pensar que yo podr铆a inaugurar su culito se me hacia agua la boca, as铆 que hable sin mayores preocupaciones: Primero yo usar铆a alg煤n gel que te ayudara a lubricar y dilatar tu anito... te untar铆a el gel y pondr铆a un poco en mis dedos... despu茅s, mis dedos masajear铆a tu anito hasta que te relajes y poco a poco ir铆a introduci茅ndote mi dedo me帽ique...

Ahora era evidente que yo no era el 煤nico excitado, la vi morderse los labios, su mano sobre su pecho se mov铆a sigilosa pero con cierto nerviosismo.

- 驴Si? 驴Y que mas?... pregunto con cierta ansiedad.

- Dejar铆a mi dedo me帽ique adentro... como para que te acostumbres a tenerlo dentro de ti... luego lo sacar铆a y lo meter铆a lentamente... simulando el acto sexual...

Al mencionar esto me pareci贸 ver como contra铆a sus muslos, como imagin谩ndose que en realidad yo lo hacia y al parecer no le fue desagradable. Creo que hasta lo disfruto.

- 驴Y para que har铆as eso?... dijo conteniendo su nerviosismo y bebiendo mas vino.

- Para ayudar a dilatar tu anito... despu茅s cuando el me帽ique entre y salga sin mayor resistencia, lo sacar铆a e introducir铆a un dedo mas grande...(kit de entrenamiento anal) as铆 uno por uno hasta que tu esf铆nter se acostumbre y no sufra cuando... cuando finalmente le introduzca mi pene... dije con voz suave, quer铆a darle mayor efecto a mis palabras

Y surtieron efecto, la vi retorcerse un poco, podr铆a jurar que su conchita se hab铆a mojado.

- No te creo... dijo ella intentando calmarse.

- 驴Por qu茅?... repuse saliendo un poco de mi excitaci贸n.

- Aun as铆 doler铆a...

- Tal vez un poco, pero no demasiado...

- No... No te creo... repiti贸 con cierto nerviosismo, propio de su excitaci贸n.

- Si no lo has intentado, 驴C贸mo sabes si te doler铆a o no?... replique.

- Bueno... no se... 驴Acaso tienes una de esas cremas aqu铆?...

No lo pod铆a creer, pr谩cticamente me estaba pidiendo que le hiciera una demostraci贸n. Mi fantas铆a podr铆a realizarse: 隆Ser el primero en romper el, por muchos codiciado, culito de Mili!

- Si, tengo una en mi caj贸n... repuse intentando serenarme.

- 驴Qu茅 estoy diciendo?... dijo como arrepinti茅ndose, luego repuso... Y como, 驴C贸mo seria?, ya, bueno, digamos que a manera de prueba, dejo que hagas todo lo que has dicho, porque alguna vez tengo que hacerlo... mira que si dices algo te mato... en fin, 驴C贸mo seria?... mejor termina de explicarme... dijo nerviosa.

Era obvio que Mili estaba s煤per-excitada por lo que le describ铆. En este momento no pod铆a dejarme ganar por mi ansiedad y abalanzarme sobre ella o espantarla de otra forma. Si quer铆a disfrutar de su estrecho ano y tener su enorme culo entre mis manos, tenia que calmarme... tenia que darle el puntillazo final para que ella cayera y no dudara en dejarme proceder...

- Como tu anito estar铆a completamente lubricado y flexible, mi pene tambi茅n untado con gel, se deslizar铆a sin mayor oposici贸n, claro que lo meter铆a de a pocos... considerando que mi pene no es tan grueso, tu anito sufrir铆a menos... a decir verdad, seria mejor que un pene delgado ayude a dilatar tu esf铆nter...

- Si, si tienes raz贸n... Javier la tiene gorda y si, si lo dejo a 茅l... me va romper toda, ese loco desesperado... pero, 驴puedo?...

- Dime...

- 驴Puedo verla?... mu茅stramela... no vaya a ser que yo acepte y resulte que tienes un pene mas grueso... dijo con cierta excitaci贸n, era obvio que hab铆a descubierto mi erecci贸n y eso la hab铆a calentado mas aun.

Con nerviosismo me desabotone el pantal贸n, casi disparada sali贸 la cabeza de mi pene, ella se encargo de sacar el resto.

- Vaya, 隆Si es m谩s larga!, un poco m谩s delgada, 隆Pero no tanto!... exclamo sorprendida.

Cre铆 que se arrepentir铆a, maldije mi infortunio: Ser谩 otra paja mas... pens茅... pero no fue as铆, Mili llego al punto en que no hay marcha atr谩s, su conchita deb铆a estar empapada. Disimuladamente sobaba su entrepierna intentando acallar esa picaz贸n que incrementaba en sus intimidades...

- No importa, tengo que saber como es, si no es ahora, nunca... dijo como justific谩ndose.

No creo que sienta gran remordimiento por serle infiel al aventurero de Javier, que conoci茅ndolo, le habr铆a puesto los cuernos a Mili m谩s de una vez, buscando refugio en sus amigas cari帽osas cada vez que Mili le negaba su culito. Yo no me sent铆a tan culpable, despu茅s de que adiestrara el ano de Mili, seria Javier quien disfrutar铆a de todo el sexo anal que quisiera con ese enorme trasero. Al fin y al cabo el saldr铆a ganador, as铆 que digamos que le estaba haciendo un favor...

- 驴D贸nde esta la crema?... pregunto con ansiedad

- 驴Ah?, 隆Oh!, si, si... por ac谩 la tengo鈥

Con el pantal贸n que se me ca铆a busque en mi mesa de noche. Tenia una provisi贸n de crema para cuando desvirgara el culito de mi enamorada... fugazmente pens茅 en ella, pero hombre y d茅bil al fin, ante la posibilidad que se presenta una vez en la vida... no me iba hacer para atr谩s... imag铆nense a J-Lo en su dormitorio, desnuda, en la pose del perrito, pidi茅ndoles, casi rog谩ndoles que se le metan por el culo... 驴Uds. se negar铆an?... si dicen que si y no est谩n mintiendo, los felicito... por que yo no podr铆a negarme...

Ella se paseaba nerviosa, mientras yo m谩s nervioso aun buscaba el gel... hasta que al fin lo encontr茅... Mili se dio cuenta, y sin tener que decirle nada se fue acomodando en mi cama:

- Ay no se... 驴C贸mo me coloco?... pregunto nerviosa.

- Es mejor que te pongas en cuatro... le dije tragando saliva.

Obedientemente se ubico como una perrita ansiosa, arrodill谩ndose en la cama primero y luego inclin谩ndose hacia delante hasta que su cabeza toco el colch贸n, sus codos apoyados en la cama cubr铆an su rostro. Sentir铆a un poco de verg眉enza o tal vez no quer铆a que su cara delatara su ansiedad... la observe por unos segundos, aunque su posici贸n no era como la hab铆a imaginado porque su espalda formaba una joroba, aun as铆 era una imagen digna de recordar.

Mili un poco impaciente no sabia si bajarse el pantal贸n deportivo o dejar que yo lo hiciera, su mano nerviosa hizo m谩s de una vez el adem谩n de querer hacerlo, pero no se atrev铆a. As铆 que yo, lentamente fui descubriendo el objeto del deseo de muchos. Ante mi fue apareciendo un bronceado y carnoso trasero, de solo verlo casi se me sale toda la leche, mas aun observando la diminuta tanga negra que desaparec铆a entre sus abultadas nalgas... me quede sin aliento.

Sin dar mayor pie a que Mili dudara, decid铆 continuar, tome su tanguita y la fui bajando suavemente. Su piel se erizo, quiz谩s por el fr铆o o porque era la primera vez que alguien que no fuera su enamorado la ve铆a as铆... lo cierto es que, al bajar completamente su tanga note que estaba mojada. Al escudri帽ar un poco en sus intimidades, su lampi帽a conchita lucia empapada, sus labios vaginales parec铆an aguardar ansiosos que los penetraran... alg煤n d铆a, pens茅.

No quise distraerme, mis manos recorrieron sus redondas formas, ella se retra铆a un poco, as铆 que continu茅 haci茅ndolo hasta que la sent铆 menos tensa... luego separe cuidadosamente sus abultadas nalgas para ver mejor su arrugado anillo, objeto del deseo de muchos universitarios y de cuanto macho la haya conocido u observado. Nuevamente ella endureci贸 sus nalgas, quise darle un palmazo para que las relajara pero opte por acariciarlas y nuevamente surti贸 efecto...

- Vamos Chris... ap煤rate... la escuche susurrar, quiz谩s hablando para sus adentros, pero en el silencio de la noche pude escuchar su ruego.

Esparc铆 sobre su esf铆nter el fr铆o gel, que hizo que su piel se pusiera como de gallina. Aun as铆 no se hizo para atr谩s, se mantuvo firme, ansiosa esperando que mis dedos hicieran todo lo que dije...

- Chris... me llamo con voz apagada..

- 驴Si?... respond铆 temiendo su arrepentimiento.

- Por favor... que solo... que solo sean los dedos... ya sabes no quiero...

- Entiendo...dije con cierta resignaci贸n.

Mili estaba excitada pero consciente, no quer铆a finiquitar su infidelidad. No me desanime, tenia esperanza de que mis caricias la hicieran cambiar de opini贸n. Al saber que aceptaba sus t茅rminos, Mili se relajo mas, su espalda que antes formaba una joroba r铆gida, ahora se iba distendiendo... y ya no ocultaba tanto la cabeza...

Mis dedos masajearon su arrugado esf铆nter y las zonas adyacentes, con movimientos circulares, luego a manera de espiral, de afuera hacia adentro, presionando suavemente al final, de tal forma que su ano se fuera haciendo a la idea de que mi dedo iba a penetrarla...

Cuando sent铆 que su estrecho anillo no opon铆a mayor resistencia, le unte m谩s gel y embadurne mi dedo me帽ique. Luego mi dedo hizo el mismo recorrido en espiral un par de veces, solo que esta vez presionaba con m谩s fuerza al final y note que su ano ced铆a f谩cilmente. Fue entonces que decid铆 profanar su peque帽a cueva... lentamente fue ingresando mi dedo hasta la u帽a...

- Ahhhhh... la escuche exclamar, algo sorprendida pero a la vez excitada.

Mili se contrajo, apretando las nalgas y a su vez su esf铆nter presiono mi dedo... fue un acto reflejo que poco a poco fue calmando, dej谩ndome proseguir... mi dedo hacia un corto trayecto de ida y vuelta, sin sacarlo, desde el comienzo hasta el final de la u帽a, un temblorcillo recorri贸 su cuerpo. Cuando su cuerpo cedi贸, mi dedo fue ingresando de a pocos, repitiendo la misma operaci贸n... hasta que su ano se comi贸 gustoso todo mi dedo me帽ique...

Se mov铆a algo nerviosa, separo un poco las piernas, como para que sus carnosas nalgas se abrieran y dejaran que mi dedo ingresara sin dificultad. Su espalda por momentos se arqueaba dej谩ndome observar su esplendoroso trasero en toda su dimensi贸n... Mili aun no se atrev铆a a voltear para ver como desfloraba su hasta hace poco virginal ano.

Mi dedo me帽ique hacia un recorrido m谩s largo, desde la mitad del dedo hasta el final, hasta donde su arrugado anillo me lo permit铆a. Al principio las incursiones eran lentas luego, a medida que su ano se hac铆a mas flexible, lo fui haciendo con mayor rapidez, simulando la penetraci贸n real del acto sexual... y sent铆 que Mili comenzaba a disfrutarlo...

Era momento de que otro dedo hiciera su incursi贸n. Saque el me帽ique, observe el descontento que causo en su cuerpo que se hab铆a acostumbrado a aquel intruso. Unte el 铆ndice con gel y esparc铆 mas en su peque帽o agujero. Mi dedo repiti贸 las mismas maniobras... y todas fueron bien aceptadas por el cada vez m谩s dilatado y flexible ano de Mili.

Cuando saque el 铆ndice, fue ella quien sigui贸 su recorrido hacia atr谩s, para no dejarlo ir. Contuve su trasero con mi mano, as铆 Mili entendi贸 que era el turno de un dedo m谩s grande: el dedo medio. Aguardo ansiosa su ingreso. Lo fui introduciendo lentamente y ella misma hizo el recorrido hacia atr谩s... insert谩ndoselo mas...

- Uhmmm.... gimi贸 nerviosa notando que el nuevo inquilino en su ano era m谩s grande.

Pod铆a decir que disfruto cuando mi dedo medio estuvo todo adentro, m谩s aun cuando su recorrido simulando el acto sexual era m谩s r谩pido. La ve铆a mover su cabeza nerviosa... tal vez mordi茅ndose los labios, evitando que alg煤n gemido suyo la delatara por completo.

Cuando mi dedo medio fue pan comido para su goloso ano, decid铆 introducir dos dedos a la vez. La vi impaciente aguardando lo que segu铆a. No escuche ninguna queja por mi labor (sus ahogados gemidos y su profunda respiraci贸n me lo confirmaban) pero tampoco hab铆a ninguna palabra que dejara de lado aquel acuerdo de solo usar mis dedos en su adiestramiento anal...

Fui introduciendo el 铆ndice y el anular a la vez, su voluminoso trasero fue escapando, temeroso de esta nueva incursi贸n... sin embargo cuando los dos estuvieron dentro suyo, su huida acabo. Su cabeza se enterr贸 nuevamente entre las sabanas, al fin pude ver su rostro, apoyado de lado sobre la cama, cubierto por sus negros cabellos, sus mejillas encendidas, acaloradas, en sus carnosos labios una mueca de dolor y placer, sus ojos entrecerrados lagrimeaban...

- Ayyy... uhmmm.... ahhhh... la escuchaba quejarse, gemir, suspirar.

No solo yo hacia los movimientos de ingreso y salida, ella tambi茅n se un铆a a m铆 accionar, moviendo su trasero, dejando que mis dedos le entraran hasta la ra铆z... Se levantaba, con sus manos apoyadas sobre la cama, sus dedos estrujaban las sabanas transmitiendo su dulce dolor y todo su placer, arqueaba la espalda, abr铆a mas sus muslos... me mostraba todos sus atributos.

Uhhh.... ohhhh.... gem铆a Mili ahora, sin reprimirse.

Estaba enloqueciendo, ve铆a su tremendo trasero ir y venir, su voz disfrutando de mis caricias, su cuerpo estremeci茅ndose... pero no escuchaba nada que me permitiera clav谩rmela de verdad, dejarme de esos inocentes juegos. Quise apurar la situaci贸n; saque mis dos dedos... pasaron unos segundos, ella aguardaba en silencio....

- Eso es todo por hoy... le dije.

- 驴C贸mo?... exclamo sorprendida.

Por primera vez volteo completamente y me vio. La observe desde atr谩s: Mili en cuatro patas, su imponente trasero al aire, sus bien formados muslos, su pantal贸n remangado hasta la rodilla, igual que su tanga, su polito a la altura de sus senos... su rostro excitado, sus cabellos mojados, sus coloradas mejillas y en sus ojos una expresi贸n de ruego...

- Que es suficiente por hoy... replique.

- No... Vamos un poquito mas... mira que falta un poco...

Llego a tomar una de mis manos, jal谩ndola hacia su trasero, como para que reiniciara mi faena...

- Vamos... exclamo suplicante.

Al principio me contuve, luego ced铆, deje que su propia mano me dirigiera hacia la raja de su trasero. Al verla as铆 tan sumisa, dominada por mis caricias, disfrutando de aquello que hasta entonces le hab铆a negado a otros, incluso que se hab铆a negado a si misma por temor... pens茅: Que diablos... no debe faltar mucho para que me pida lo que yo quiero.

Agudice la picaz贸n en su ano, moviendo lentamente mis dedos dentro suyo, ella con desesperaci贸n comenz贸 a moverse hacia atr谩s, entonces respond铆 empujando hacia delante, mi mano rebotaba contra sus nalgas... ella se estremec铆a...

- Ay... uhmmm.... que ricoo.... no aguanto mass... uhmmm... gimoteaba.

- Yo tampoco... replique angustiado, incluso comenc茅 a acariciar mi verga. Si no me permite penetrarla, al menos tendr茅 una fenomenal paja con el espect谩culo que me da.

Escucho mi exclamaci贸n y, sin dejar de moverse, volteo a verme, se sorprendi贸 al ver desenvainada mi tiesa verga. Nuevamente volteo, quiz谩s imaginaba que lo que le proporcionaba placer no eran mis dedos, sino mi pen茅... esta idea habr谩 podido mas que su conciencia o que su voluntad... fue entonces que finalmente el placer que sent铆a no le dejo mas remedio...

- Uhmmm... ya no puedo mass... uhmmm... no puedo mass... gem铆a desesperada... m茅temela.... vamos... m茅temela...

- 驴Qu茅?... 驴Pero tu...?... exclame incr茅dulo.

- Olvida lo que te dije... me recrimino Mili e insisti贸 en su pedido... solo m茅temela... por favor... hazlo... vamos... m茅temela... casi grito, loca de placer.

Me despoje como pude del pantal贸n, sub铆 a la cama y arrodillado me ubique detr谩s de ella. Casi me da un infarto al verme ante semejante panorama: sus enormes caderas y sus redondas nalgas iban estrech谩ndose a medida que llegaban a su cintura... como para tomarle una foto.

- Que esperas... yaaa.... hazloo... por favooor... memetelaaa... me suplico Mili.

Tome todo el gel que pude y se lo embadurne, me eche el restante, introduc铆 mis dedos para hacerme espacio... ella disfruto al tener nuevamente mis dedos expandiendo su ano.

- Uf... que bien... que ricoo... metemelo... vamos...

Saque mis dedos y fui introduciendo la cabeza de mi pen茅, que ingreso sin mayor dificultad hasta la mitad, de ah铆 en adelante forcejee un poco... con mi excitaci贸n no me di cuenta que no tenia que proceder tan bruscamente...

- Auuu... uhmmm... espera... uhmmm... se quejo Mili.

Entendiendo que sus traumas respecto al sexo anal pod铆an volver, acaricie sus nalgas y su espalda para apaciguarla, luego proced铆 con mayor suavidad. Repet铆 el mismo ejercicio que realice con mis dedos... y su ano fue cediendo... m谩s lentamente que antes, pero con mayores gestos de aprobaci贸n de su parte...

- Ay... ayyy... si... as铆... despacito... uhmmm...

Cuando mi pen茅 iba por la mitad, Mili volteo a verme; su rostro lucia excitado pero incr茅dulo, seguro no pod铆a creer que se la estaban clavando por el ano y que lo estaba disfrutando... Su expresi贸n me excito y tom谩ndola de la cintura le empuje un cuarto m谩s de verga.

- Ahhhh.... exclamo con la boca abierta, tragando aire y haciendo que su pecho creciera, en su rostro una expresi贸n de sorpresa y reproche.

- Lo siento... lo har茅 mas despacio... me excuse.

La vi apoyar un codo, cerrar el pu帽o y morderse un dedo para evitar gritar, yo no me mov铆... mas bien empec茅 a retroceder lentamente...

- Auuu... no, no, esta bien... continua... ouuu... repuso Mili cuando recobro el aliento.

A pesar de que le dol铆a, quer铆a seguir teni茅ndola adentro, perfor谩ndola por primera vez... le hice caso y rehice mi camino... ahora sus dedos ara帽aban las sabanas...

- Ayyyy... me estas rompiendo. .. auchh... se quejo.

Tem铆 que se arrepintiera, le dije que no le iba a doler, pero su ano era muy estrecho, con semejantes nalgas no quedaba mucho espacio para su peque帽o agujero. Comenc茅 a acariciarla, se relajo, al menos su ano no estrechaba tanto mi pene, que ya me comenzaba a doler...

- Sigueee... aunque me partas... termina... me dijo con voz entrecortada.

- Esta bien...

Inicie mis movimientos con cierta oposici贸n de su esf铆nter. Unte m谩s gel como pude. Su anito lucia rojo, pero poco a poco fue cediendo, con cada ida y vuelta de mis caderas, le iba introduciendo un poco m谩s...

- No, no... Espera... las escuchaba quejarse.

Sin embargo al poco rato, ella misma se contradec铆a pidiendo que continuara:

- Esta bien... dame m谩s... Ufff... Vamos... uhmmm... ouuuu...

- Ya casi... ya casi entra toda... la animaba.

Cuando al fin pude empujarle mi verga hasta la ra铆z, ella se desmorono; sus codos y su cabeza presionando la cama, sus manos haciendo pu帽os... as铆 ella soporto la ultima arremetida...

- Ay... caraj... suaveee鈥

Quiso huir, pero mantuve mis manos aferradas a su cintura, quer铆a que sintiera toda mi verga dentro suyo, perfor谩ndole las entra帽as... que se acostumbrara a ser clavada...

- Ayayaay... sueltameee...

- Esperaa... que ya va a pasar...

- Salvaje... no te diferencias mucho de Javier... me increpo.

- A diferencia de el... yo te tengo clavada por el ano... respond铆 con sorna.

- No por mucho... exclamo con cierto enfado.

Intento salirse pero nuevamente le empuje mi verga hasta la ra铆z, sus abultadas nalgas chocaron contra mi ingle, el temblor que origino este choque en su carnoso trasero se propago por sus caderas, su columna se contrajo:

- Ohhhh... suspiro hinchando sus pulmones.

Intento huir y nuevamente me la clave. Durante unos segundos repetimos esa operaci贸n que paso de ser un forcejeo a un incipiente acto sexual. Cada shock el茅ctrico que le produc铆a mi pen茅 perfor谩ndola la hac铆an desistir de escapar. Su ano m谩s el谩stico me permit铆a ingresar y salir con menor dificultad. Ahora ella no hu铆a, sino empujaba su trasero hacia mi, cada vez con mas fuerza, y yo tambi茅n arremet铆a contra Mili... el dulce sonido del golpeteo de sus abultadas nalgas contra mi ingle fue uni茅ndose a sus gemidos que iban en aumento.

- Uhmmmm.... ahhhh.... la escuchaba gemir.

- 驴Te gusta?... me atrev铆 a preguntar.

- Siii... me encanta... 驴C贸mo no hice esto antes?... uhhh... respondi贸 s煤per excitada.

Mis manos en su estrecha cintura guiaban su voluminoso trasero contra mi ingle, ve铆a desaparecer mi largo pene entre sus redondas nalgas. Los movimientos eran cada vez m谩s r谩pidos y fuertes, el sudor nos invad铆a. Sus gemidos, mi respiraci贸n, sus nalgas chocando contra mi, la cama chirriando, todos estos sonidos inundaban armoniosamente mi cuarto...

- Asiii, asii... ay que reviento... ac谩bame....

- Ya casi... respond铆a, sintiendo que mi torrente de leche pr贸ximo a salir.

En un ultimo empuj贸n, en que le enterr茅 hasta el fono mi musculosa verga, ella se contrajo toda, su espalda arqueada a mas no poder, con sus dedos desgarrando mis sabanas, fue entonces que mi pene inundo por primera vez su peque帽o agujero con semen hirviendo.

- Ohhhh.... fue su 煤ltima exclamaci贸n antes de dejarse caer a un lado.

Su cuerpo disfruto por primera vez de un salvaje orgasmo proporcionado por el sexo anal. Mili, recostada de lado, respiraba forzosamente, entre la mara帽a de sudor y cabellos, su rostro encendido aun saboreaba todo el placer que le hab铆a proporcionado aquella experiencia.

Contemple maravillado sus entreabiertos muslos, por sus nalgas aun escurr铆a mi blanquecino semen. Era para estar satisfecho, aquel monumento de mujer hab铆a sucumbido ante m铆...

Cuando ella al fin abri贸 los ojos, me miro incr茅dula, no dando fe a lo sucedido... no cre铆a que aquello que se neg贸 a hacer durante tanto tiempo pudiera depararle semejante placer...

Me observo: con mi expresi贸n satisfecha y mi pecho aun jadeante, con mi semi erecto pene que aun tenia algunos l铆quidos. En un ultimo arranque pasional, se arrastro entre mis sabanas hasta llegar a mi pene y mamarlo en agradecimiento por todo el placer que le hab铆a proporcionado.

Esa chica que m谩s de uno ansi贸 poseer, se convirti贸 en una especie de ninfomana debido al adiestramiento anal que le di. La chupaba con gran pasi贸n, se desviv铆a por acariciarlo, lamerlo hasta limpiarlo completamente. Solo me atrev铆 a acariciarle el cabello y observar su semidesnudo cuerpo. Finalmente se hizo a un lado...

- Vaya... no puedo creer lo que hicimos... dijo suspirando.

- Yo tampoco...

Como volviendo en si, luego de un ataque de locura, se aparto un poco, cubriendo parte de su desnudez con mis sabanas... volvi贸 a su estado racional, ese en el que las culpas y arrepentimientos tienen lugar, donde mora la conciencia...

- J煤rame que no se lo vas a decir a nadie... me dijo preocupada.

- Esta bien... respond铆 intentando calmarla.

- 隆J煤ramelo!...

- Lo juro... le dije, y solo as铆 vi que se tranquilizaba.

Hubo un incomodo silencio, no sab铆amos que hacer o decir. Decid铆 dejarla unos momentos sola, hice un adem谩n de que iba a salir, no me dijo nada. Fui al ba帽o, me limpie mis partes intimas, esperando que Mili se calmase y que, al menos, al regresar, parte del bochorno se le hubiera pasado.

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