Soy Enfermera pero no Puta III

Soy Enfermera pero no Puta III

Al llegar a casa me cambi茅 y mi esposo me invit贸 a cenar, me cont贸 que lo hab铆an ascendido聽en su trabajo y que ahora ganaba m谩s, era el momento justo de enganchar nuestra casita, yo feliz聽lo llen茅 de besos, al llegar a casa ten铆a esa mirada que una sabe que va a haber sexo, sumisa, me聽desnud茅 y me puse en posici贸n de cucharita, me penetr贸 por atr谩s, me doli贸 tanto como la primera聽vez, ca铆an l谩grimas de mis mejillas, yo sab铆a que era el castigo merecido por haberle tocado la verga聽a mi paciente, por fin termin贸 la tortura y me llen贸 los intestinos de leche.

Do帽a Laura me recibi贸 como siempre, me ofreci贸 un caf茅 y me cont贸 que una ma帽ana que su聽marido hab铆a salido a trabajar ella llam贸 por tel茅fono a otra pareja que ten铆a en secreto, con tan聽mala suerte que su marido regres贸 por unos papeles que hab铆a olvidado y la sorprendi贸 siendo infiel,聽el marido sali贸 enajenado, tom贸 su auto y a los pocos minutos los bomberos le comunicaron su聽accidente, luego de salir del hospital empez贸 el pleito legal, Don Rolo llam贸 a su abogado pidiendo聽el divorcio, ella llam贸 al suyo alegando trastornos mentales, estaba visto que el pleito apenas聽empezaba, ellos no se hablaban pero ella siempre estaba pendiente de 茅l, me pidi贸 que le guardara聽el secreto.

聽La nueva enfermera me estaba esperando para que la relevara de su turno y me dijo que聽renunciaba porque Don Rolo le hab铆a pedido dormir desnudo con una enorme erecci贸n y que ella聽no estaba dispuesta a aguantar semejantes tratos, se lo comuniqu茅 a la se帽ora para que consiguiera聽una sustituta, al llegar a la habitaci贸n Don Rolo estaba molest铆simo, mientras le hac铆a su terapia me聽dijo que todas las enfermeras eran unas idiotas, que solo yo lo comprend铆a, que 茅l era un hombre聽muy sexual, que no pod铆a evitar sus erecciones y que eso ofend铆a a esas est煤pidas, yo lo tranquilic茅聽dici茅ndole que esta profesi贸n era muy dif铆cil y que deber铆a evitar estar desnudo, se puso peor, agit贸聽todo su cuerpo y se golpe贸 contra le mesita de noche.

Le tuve que curar la herida que se hizo en la frente y lo llev茅 al ba帽o, me dec铆a que cuando esas聽taradas lo ba帽aban no le limpiaban el ano y los genitales, en cambio yo no me asombraba de verle聽su erecci贸n (si supiera), le limpi茅 la cabeza de su pene, su ano y sus test铆culos, yo tragaba saliva聽evitando babear por ver esa hermosura, le dije que por m铆 no se preocupara, que estaba聽acostumbrada a ba帽ar a infinidad de pacientes, pero que nunca me hab铆a tocado hacerlo con uno聽como 茅l, me pregunt贸 que a qu茅 me refer铆a y aunque trat茅 de evadir su respuesta termin茅聽dici茅ndole la verdad: que nunca hab铆a ba帽ado a un paciente que estuviera tan bien dotado.

Eso desat贸 una charla impropia entre paciente y enfermera, me pregunt贸 textualmente:

DON ROLO: 驴Nunca hab铆as visto una verga tan grande como la m铆a?

YO: La verdad, no, Don Rolo.

DON ROLO: Si no te molesta, cu茅ntame 驴C贸mo es la de tu marido?

YO: Esas son cosas privadas de las cuales preferir铆a no hablar.

DON ROLO: No te lo pregunto por morbo.

YO: pues鈥 es la mitad de la suya en largo y grosor.

DON ROLO: 驴Y que sientes cuando me limpias esa zona?

YO: 鈥 pues鈥 nada鈥 es mi trabajo.

DON ROLO: No me mientas, algo debes de sentir.

YO: pues鈥 curiosidad鈥 驴qu茅 quiere que le diga?

DON ROLO: 驴Pero te excita?

YO: Bueno鈥 una no es de piedra鈥 pero solo con usted me ha pasado eso.

DON ROLO: 驴Qu茅 sentiste ayer en el Yacusi, ten铆a la impresi贸n que si no hubieras tenido traje de聽ba帽o, algo m谩s hubiera ocurrido?

YO: Nunca, Don Rolo, yo soy una mujer casada y fiel.

DON ROLO: Si no te estoy preponiendo nada, como iba a pensar que una chica tan linda como t煤,聽ibas a desear a un pobre viejo parapl茅jico como yo.

Yo sent铆a rojas las mej铆as por el bochorno que me causaban sus palabras, si supiera que me hab铆a聽masturbado fantaseando con su verga鈥 si supiera que en el yacusi me mor铆a porque me diera una聽buena cogida, si supiera que me met铆a bajo las s谩banas para lamerla la cabeza de su verga鈥 隆SI聽SUPIERA!... lo llev茅 a darse su ba帽o de sol y lo lleg贸 a visitar su abogado, les di privacidad y me聽dediqu茅 a prepararle el almuerzo, al despedirse el abogado me llam贸 y me dijo algo que me dej贸聽con la boca abierta:

ABOGADO: Vea, se帽orita enfermera, usted sabe que mi cliente est谩 pasando por la peor etapa de聽su vida y el ingeniero est谩 dispuesto a recompensar muy bien sus servicios si usted le ayuda en un聽asunto muy penoso.

YO: 驴Cu谩l?

ABOGADO: Pues 茅l quisiera que usted lo masturbara.

YO: 隆驴Qu茅?!

ABOGADO: No se moleste por favor, el ingeniero me cuenta que las dos veces que lo ha hecho se聽ha lastimado y que estar铆a dispuesto a darle este sobre con dinero en efectivo a cambio de sus聽servicios.

YO: 隆Soy enfermera, no puta!

ABOGADO: Lo entiendo, pero usted comprender谩 que no podemos traerle una prostituta para que聽lo atienda, el ingeniero ya no tiene ninguna clase de relaci贸n con su esposa, as铆 que la 煤nica聽posibilidad que se nos ocurri贸 fue ped铆rselo a usted, claro que est谩 en su derecho de no aceptar.

Me dio el sobre y le dije que lo hablar铆a con don Rolo, lo enfrent茅 indignada tir谩ndole todos los聽billetes sobre su cama, no paraba de decirle improperios, hablaba a toda velocidad, no pensaba lo聽que dec铆a, solo me sal铆an sapos y culebras de la boca, 茅l me miraba con paciencia, cuando termin茅聽de gritar solo suspir贸 y me pidi贸 su almuerzo, se lo di en silencio, casi ni lo limpi茅 como lo hac铆a聽antes, pero su verga me retaba erguida como sabiendo mis secretas intenciones, no me pidi贸 que聽lo llevara al yacusi porque sab铆a cu谩l ser铆a mi respuesta, luego le di su medicamento y lo dej茅聽dormido.

驴C贸mo hab铆a llegado hasta aqu铆? No sab铆a qu茅 hacer, en lo que menos pensaba era en el dinero,聽era su propuesta indecorosa, pero lo m谩s extra帽o es que sent铆a h煤meda mi vagina 驴C贸mo pod铆a聽excitarme ante tal ofensa?

Me met铆 al Yacusi sola, desnuda, necesitaba recrear la tarde anterior cuando lo tuve atr谩s de m铆聽sintiendo como su verga parada se colaba dentro de mis nalgas hambrientas, me mov铆a como si me聽estuviera cogiendo, necesitaba su verga dentro de m铆 y ten铆a el mejor pretexto para sentirla, pero聽la imagen de mi esposo apareci贸 en mi mente y no pude masturbarme

驴C贸mo pod铆a hacerle esto a聽mi amado esposo? Si tan solo me diera motivos para serle infiel, pero al contrario, me trataba como聽a una reina y yo me comportaba en mi trabajo como una puta. Fui al ba帽o a vestirme, pas茅 desnuda por su cuerpo dormido, me hubiera encantado que despertara聽en ese momento, no s茅 qu茅 hubiera hecho, pero me fascinaba la idea, al revisar mi maletita me di聽cuenta de un descuido imperdonable, hab铆a metido un hilo de color rojo que seguramente se聽transparentaba en mi uniforme blanco de enfermera, por eso era regla usar calz贸n blanco, pero fue聽un descuido que no pod铆a volver a pasar.

Los minutos que pasaron previo a que despertara los sent铆 eternos, 驴C贸mo iba a enfrentarlo聽despu茅s de esto? No pod铆amos permanecer sin hablarnos, yo estaba dispuesta a no hablarle hasta聽que me diera una explicaci贸n, su tos hizo que abandonara mis pensamientos confusos, me abroch茅聽la blusa hasta el 煤ltimo bot贸n le di agua y me sent茅 indignada, ofendida, destruida, me tom贸 de la聽mano y me dijo con toda la calma del mundo.

DON ROLO: Perd贸name, Lola, fui un idiota al pedirle al abogado que te propusiera semejante cosa鈥β犅縨e perdonas?

YO: 驴Por qu茅 no me lo pidi贸 usted?

DON ROLO: 驴Hubiera habido alguna diferencia?

YO: Por supuesto que no, pero por lo menos no me hubiera expuesto a la verg眉enza que pas茅 con聽su abogado.

DON ROLO: Perd贸name, no me atrev铆a a ped铆rtelo por miedo a que te fueras, pero si lo quieres聽hacer yo lo comprender茅.

YO: 驴Usted quiere que me vaya?

DON ROLO: No, no, por supuesto que no, pero no me gusta verte enojada.

YO: Me quedo con varias condiciones.

DON ROLO: Las que me digas las acepto sin o铆rlas.

YO: Pues va a tener que o铆rlas para que le quede claro. Primero: los ba帽os ser谩n m谩s cortos,聽segundo: nunca m谩s me pida estar desnudo delante de m铆 fuera del ba帽o y tercero: en el yacusi yo聽siempre lo sostendr茅 con mis pies en su pecho.

DON ROLO: Pero s铆 me vas a dar privacidad cuando quiera masturbarme y luego me limpias.

YO: No deber铆a hacerlo, pero como ya ha pasado otras veces鈥 pues no me queda de otra.

DON ROLO: Perd贸name esta erecci贸n terrible que tengo, pero no la puedo evitar despu茅s de聽haberte visto desnuda en el ba帽o.

YO: Pues eso no volver谩 a ocurrir.

DON ROLO: 驴La erecci贸n?

YO: No me haga re铆r que estoy enojada.

DON ROLO: Mira como me tienes.

YO: 驴Y yo que culpa tengo?

DON ROLO: Pues tal vez ninguna pero eres la 煤nica mujer con la cual tengo contacto.

YO: 驴Y las enfermeras del turno de la noche?

DON ROLO: Si son unas ancianas decr茅pitas, que no me despiertan ni el m谩s m铆nimo deseo.

YO: Tal vez deber铆a contratar una anciana en lugar m铆o.

DON ROLO: 隆Que buena idea!

YO: 隆驴Quiere que renuncie?!

DON ROLO: No, solo que hagas el cambio de turno, que me atienda una anciana en el d铆a y t煤 vienes聽de noche 驴Qu茅 te parece?

Con tal de huir de las brutales sodom铆as que me pegaba mi esposo, no me pareci贸 tan mala聽idea, lo platicar铆a con 茅l y si estaba de acuerdo lo hablar铆a con la se帽ora y le dir铆a mi decisi贸n al d铆a聽siguiente, me pidi贸 recoger todos los billetes que le hab铆a tirado sobre la cama, fui recogiendo uno por uno, pero el 煤ltimo estaba justo sobre su ingle, con mucho cuidado trat茅 de recogerlo sin tocarle聽la verga, pero en lugar de eso sucedi贸 lo que menos ten铆a pensado.

Le agarr茅 la verga y empec茅 a masturbarlo, 茅l babeaba de gozo, no s茅 por qu茅 lo hice, tal vez聽porque hab铆amos estado hablando de su verga todo el d铆a, sub铆a y bajaba mi mano como si me fuera聽la vida en ello, me daba placer darle placer, estaba fuera de m铆, era como si una fuerza externa me聽obligara a pajearlo, o por lo menos eso quer铆a pensar yo, aceler茅 la masturbada pero don Rolo no聽se ven铆a, entonces le rasqu茅 los huevos con mis u帽as largas y un enorme chorro me ba帽贸 la cara,聽pude sentir su sabor delicioso en el segundo que cay贸 justo en mi boca, con disimulo arrastr茅 mi聽lengua sobre los grumos de semen al lado de mi boca, 茅l permanec铆a con los ojos cerrados, yo聽aprovech茅 el momento para quitarme de la cara el resto de semen que me ba帽aba y me chup茅 los聽dedos con delirio, luego le exprim铆 la verga con mis manos para sacarle hasta la 煤ltima gota, lo limpi茅聽con mucho detenimiento y luego me fui a asear.

Al volver me dio el sobre y me dijo que cada vez que lo hiciera tendr铆a la misma cantidad, yo聽me hice la ofendida pero tom茅 el sobre, no lo pod铆a creer, si lo masturbaba a diario, en una semana聽ganar铆a lo que gano al mes como enfermera, no sab铆a qu茅 hacer.

DON ROLO: Se te ve muy bonita esa tanga roja.

Me quer铆a morir de la verg眉enza, as铆 que solo me desped铆 sin verlo a los ojos, ya ma帽ana tendr铆a聽tiempo de hablar del asunto, efectivamente la enfermera del turno de la noche era una viejecita聽que no provocaba ni al m谩s grande de los degenerados.

Esa noche le plante茅 a mi esposo el cambio de turno y me dio un no definitivo, me dijo que entonces聽solo nos ver铆amos los domingos y que 茅l no iba a soportar que su esposa se quedara a dormir en聽otra cama aunque fuera por trabajo y mil cosas m谩s, a m铆 no me gustaba pelear con 茅l y solo hab铆a聽una forma de contentarlo鈥 le ped铆 que me la metiera por el culo, 茅l feliz se desnud贸 y recib铆聽sometida aquella verguita que hizo estragos en mi cerradito ano, a pesar de su tama帽o era muy聽grande para mi canal trasero, solo pensaba como ser铆a recibir por atr谩s la verga de don Rolo, en eso聽estaba cuando sent铆 ba帽ar de semen todo mi culo, otra vez sent铆 una alegr铆a culposa, era la manera聽como me autocastigaba por haber masturbado a mi paciente.

Esa noche so帽茅 con don Rolo, yo llegaba desnuda a su habitaci贸n, nos toc谩bamos, hac铆amos un 69聽y yo le mamaba la verga mientras sent铆a como su boca torcida hac铆a maravillas con su lengua en mi聽cl铆toris, luego me cog铆a delicioso, lo hicimos en todas las poses posibles, luego me puso de perrita y聽me clav贸 su verga por mi culo, pegu茅 un grito ensordecedor, me despert茅 sudando como si saliera聽de una pesadilla, mi esposo despert贸 angustiado, le dije que no se preocupara, que ya hab铆a pasado,聽que se volviera a dormir, pero lejos de eso se levant贸 y con una toallita me secaba las gotas de sudor,聽tanta ternura me hac铆a sentir peor, hubiera preferido que me abofeteara por ser la mujer infiel en聽que me estaba convirtiendo...

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