Soy enfermera, pero no Puta II



Soy enfermera, pero no Puta II

 

 

A la ma√Īana siguiente tuve que cambiar las s√°banas de mi cama porque ten√≠an unas gotitas de¬†sangre, mi esposo me hab√≠a destrozado el ano, se despidi√≥ de m√≠ muy amoroso, realmente lo hab√≠a¬†hecho feliz a costa de mi dolor, al hacer mis necesidades sent√≠a un tremendo escozor atr√°s, me ba√Ī√©¬†y organic√© mi maleta, met√≠ como siempre otro uniforme de repuesto, mi biquini y por si las dudas,¬†otra tanga.

 

Al llegar a mi trabajo Do√Īa Laura estaba desayunando y me pidi√≥ que me sentara con ella y me¬†ofreci√≥ un caf√©, me pregunt√≥ c√≥mo nos hab√≠a ido el d√≠a anterior y le narr√© todo, exceptuando, por¬†supuesto, las partes er√≥ticas. Le cont√© que su esposo quer√≠a meterse al yacusi pero que se resbalaba¬†y pod√≠a ahogarse, me dijo que lo hiciera yo con √©l, que para eso era su enfermera, que para eso me¬†pagaba, e hizo una pausa perdiendo su mirada en el horizonte, luego me mir√≥ y me dijo que ma√Īana¬†me iba a contar c√≥mo fue el accidente de su esposo.

 

Cuando entr√© a la habitaci√≥n ya estaba despierto, estaba muy molesto, me cont√≥ que le hab√≠a¬†pedido a la otra enfermera que lo ba√Īara antes de dormir y que ella se hab√≠a negado al ver su¬†erecci√≥n y que hab√≠a renunciado, yo lo tranquilic√© y le dije que yo lo ba√Īar√≠a todas las noches antes¬†de irme, como segu√≠a molesto le dije que su esposa ya me hab√≠a autorizado ba√Īarlo en el yacusi,¬†eso lo puso muy contento y empez√≥ mi rutina.¬†

 

La terapia, de la cama a la silla de ruedas, al ba√Īo, desnudarlo, a la silla pl√°stica y ba√Īarlo, como¬†cosa rara no tubo erecci√≥n, pude ver como orinaba sobre la silla, como un reflejo tom√© su pene¬†entre mis manos, se lo sacud√≠ y saqu√© su cabeza para limpiarlo, se ve√≠a absorto, como perdido en¬†sus propios pensamientos, luego secarlo, a la silla y por √ļltimo sus medicamentos; me pidi√≥ que lo¬†afeitara y sacara del closet un traje caf√© a rayas y lo vest√≠, hasta corbata me pidi√≥ que le pusiera, lo¬†pein√©, le frot√© loci√≥n por toda la cara, se ve√≠a muy guapo, me fui a cambiar el uniforme y me pidi√≥¬†su ba√Īo de sol.

 

Me sent√© a la par de √©l en una banquita de esas de metal que hay en los parques y a los minutos¬†me cont√≥ que era Ingeniero inform√°tico, que llevaban 20 a√Īos de casados con do√Īa Laura, que el¬†√ļnico hijo que ten√≠an estudiaba en Alemania y de pronto hizo silencio, yo le pregunt√© si le pasaba¬†algo y me pidi√≥ disculpas por todos los acontecimientos sexuales de ayer, pero mayormente porque lo hab√≠an encontrado en el piso despu√©s de haberse masturbado, me cont√≥ que desde el accidente¬†no lo hab√≠a hecho pero que le dio pena que yo lo haya sorprendido, le dije que era normal y que cuando quisiera hacerlo me lo dijera, as√≠ le daba la privacidad necesaria para que se masturbara y¬†que luego yo lo limpiar√≠a con mucho gusto.

 

Como que la pl√°tica lo emocion√≥ porque pude ver su enorme bulto por debajo del pantal√≥n, me pregunt√≥ sobre mi vida, le cont√© que era casada, me dijo que con ninguna otra se hab√≠a sentido tan bien que c√≥mo conmigo y as√≠ se fue la ma√Īana, realmente sent√≠ que √©ramos m√°s amigos que paciente y enfermera.

 

Llegó la hora del almuerzo, me pidió que lo desnudara porque no quería manchar su traje, lo desnudé de la parte de arriba, luego le quité los zapatos y calcetines, desabroche si cinturón y le bajé el pantalón con mucho esfuerzo, lo dejé en bóxer y fui por la bandeja, al volver me pidió que también le quitara el bóxer, le dije que eso no estaba bien, me grito que ayer no había tenido problemas en verlo desnudo, traté de explicarle que estaba muy nerviosa y que no me atreví a decirle nada porque lo estaba conociendo, como loco enajenado me tiró la bandeja de las manos, limpié todo y me hinqué en medio de sus piernas para evitar problemas, le bajé el bóxer y saltó esa víbora que me enloquecía, mi boca produjo abundante saliva.

 

Otra vez tan cerca pero tan lejos… con cada cucharada de sopa tomaba muy poco y el resto caía sobre su cuerpo, ya prevenida tenías una toallita para limpiar su pecho y sus genitales, que hermosa y grande se le sentía la verga, al terminar el almuerzo le lavé los diente y era hora del medicamento que lo hacía tener una siesta larga, era mi momento preferido, lo acosté de lado y se durmió.

 

Por más que mi conciencia me aconsejaba que me alejara, mi cuerpo me exigía que me quedara, después de una lucha extrema le hice caso a mi cuerpo, me metí bajo las sábanas, ahí estaba ese cuerpo velludo y totalmente desnudo para recrear mis más atormentadas fantasías, esa tremenda erección me humedecía, me quite la tanga y me acaricié mi encharcada vagina, tenía esa verga a milímetros de mi boca, sacaba la lengua, babeaba por sentirla, aunque fuera solo lamerle la puntita, le acaricié los testículos, él se movió un poco y me quedé quieta, expectante, luego tomé con mi mano ese mástil y le pasé la lengua por toda la cabeza que ya tenía la humedad que lo excitaba, quería metérmela toda pero era peligroso, así que me metí dos dedos a mi vagina, me froté el clítoris  y sentí como mi mano se mojó con mis jugos.

 

Mientras me ba√Īaba, porque el olor a sexo era inescondible, pensaba que masturbarme no era¬†una soluci√≥n, mientras m√°s lo hac√≠a m√°s caliente me pon√≠a, Don Rolo estaba a mi disposici√≥n, yo¬†sab√≠a que si lo seduc√≠a iba a caer en mis brazos inmediatamente, pero por otro lado desde que me¬†cas√©, nunca estuve con otro hombre, mi esposo no se merec√≠a que lo enga√Īara, me enjabon√© las¬†nalgas y el contacto me hizo recordar el dolor que sent√≠a en el ano.

 

¬ŅC√≥mo se sentir√≠a el pene de don Rolo por ah√≠? ¬°Eso ya era el colmo!, abandon√© esos pensamientos, me vest√≠ y tuve que esperar otros¬†minutos para que despertara. Me pidi√≥ ir al yacusi, a m√≠ hasta ya se me hab√≠a olvidado, solo dej√≥ que le pusiera su bata sobre¬†los hombros, me fui al ba√Īo a ponerme mi biquini y nos encaminamos al √°rea del yacusi, me inclin√©¬†para encenderlo y sab√≠a que su mirada estaba concentrada en la tirita del biquini que se perd√≠a entre mis nalgas, no s√© por qu√© lo hice, pero me tard√© m√°s de la cuenta dejando que sabroseara mi trasero,¬†lo mov√≠a de un lado para otro, me gustaba incitarlo, solo esperaba que fuera capaz de manejar las consecuencias.

 

Primero lo metí al yacusi y luego lo hice yo del otro lado para sostenerlo con mis piernas, él miraba mis pechos y yo hacía como que no me daba cuenta, podía admirar su gran verga entre el agua burbujeante, era tan pesado que se me cansaron las piernas, entonces me pidió que me sentara atrás de él abrazándolo, lo tome de la cintura pero era imposible que con tanto movimiento su verga no golpeara mi antebrazo, desde la posición que tenía podía ver sin reparos su deliciosa erección, se me hacía agua la boca.

 

Como me volví a cansar me pidió sentarme delante de él y así con mis piernas apoyadas al otro lado del yacusi podía sostenerlo, pero fue deliciosamente atormentante, sentir su gran erección entre mis nalgas me hizo delirar, movía mis caderas como para acomodarme mejor, pero la verdadera intención era sentir como se frotaban mis nalgas en ese pene que hubiera querido que me atravesara por completo, cerré los ojos para sentir mejor el vibrar de su tranca en medio de la raya que separa mis nalgas, no sé cómo llegué a esa posición, pero la estaba disfrutando al máximo y lo mejor era que solo estaba ayudando a mi paciente.

 

DON ROLO: ¬ŅTe puedo decir algo, pero no te enojas?

 

YO: Depende.

 

DON ROLO: Entonces mejor no te lo digo.

 

YO: No sea malo, no me deje con la curiosidad.

 

DON ROLO: Que conste… es que ayer que te agachaste para recoger no sé qué cosa por debajo de la mesa…

 

YO: ¬°¬ŅQu√©?!... ya parece canci√≥n de Luis mi Rey.

 

DON ROLO: … pues te vi tu vagina depiladita, se te veía deliciosa…

 

YO: ¬°Don Rolo, por favor!

 

Afortunadamente comenzaron a caer peque√Īas gotas de lluvia y salimos presurosos, lo llev√© a su¬†habitaci√≥n, lo sequ√© por todo ese cuerpo de macho alfa, seguramente antes del accidente debi√≥ ser¬†muy perseguido por las mujeres, que privilegio poder tocar a placer (con la excusa profesional), esos¬†m√ļsculos todav√≠a tonificados, me relam√≠ de gusto secando esos test√≠culos llenos de semen y por¬†supuesto su rica verga.

 

Lo sent√© recostado sobre la cabecera de su cama y me sequ√© yo tambi√©n, me di cuenta del charco que hab√≠a en su habitaci√≥n, as√≠ que trape√©, lo dej√© todo en orden y le pregunt√© si necesitaba¬†algo, me contest√≥ que solo un poco de privacidad, no pude evitar verla la verga, le dije que iba al¬†ba√Īo a cambiarme y que cuando lo creyera oportuno me llamara, entre con todo y mi maleta, me¬†desnud√© y en eso son√≥ mi tel√©fono.

 

Era mi marido, invit√°ndome a cenar fuera de casa porque ten√≠a que darme una gran noticia,¬†que ten√≠a motivos para celebrar, le dije que me contara, pero me dijo que a la hora de la cena me¬†iba a sorprender, yo me miraba en el espejo totalmente denuda, me pregunt√≥ qu√© estaba haciendo¬†y le dije estaba esperando a que Don Rolo despertara porque los medicamentos lo manten√≠an sedado ¬ŅPor qu√© ment√≠a? ¬ŅQu√© ten√≠a de malo decirle la verdad? Pero mi sucia conciencia no me lo¬†permiti√≥.

 

Cuando estaba a punto de despedirse me dijo algo que yo pens√©: ¬°Tr√°game tierra! Quer√≠a¬†reventarme el ano otra vez, le dije que me hab√≠a dolido mucho, que mejor por adelante, pero √©l¬†insist√≠a que duele solo al principio, que despu√©s el orificio se va acostumbrando al tama√Īo de su pene y que luego hasta yo misma le iba pedir que me diera por el ano, ten√≠a tan negra la conciencia¬†que no tuve m√°s que aceptar. Colgu√©.

 

Me quedé preguntándome por esa fascinación que tienen los hombres por meter su cosa por atrás, es sucio, ese canal se hizo para otras cosas, pero en fin, ya me había quitado mi virginidad anal y era posible que con la práctica hasta me llegara a gustar, me di un ducha de agua caliente, me sequé, me puse mi brasier y mi tanga de repuesto porque la otra estaba empapada de mis fluidos, entonces escuché un enorme golpe.

 

Sal√≠ disparada del ba√Īo y vi a don Rolo tirado en el piso, desnudo y su pelvis embadurnada de¬†semen, con mucho esfuerzo lo coloqu√© en su cama, levant√© su pene y limpi√© sus bolas llenas de¬†leche, luego le exprim√≠ el pene para que salieran las √ļltimas gotitas de semen, se la pel√© e hice una¬†limpieza profunda y con mucho cuidado, me pidi√≥ que lo lavara con agua caliente porque se sent√≠a¬†pegajoso, lo hice aprovechando tocarlo por mis partes favoritas, luego limpi√© sus manos y apret√≥¬†levemente la m√≠a, lo vi a los ojos extra√Īada, me dio las gracias, yo no entend√≠a por qu√©, por fin ca√≠¬†que estaba en ropa interior y entre angustiada al ba√Īo a vestirme.

 

Cuando salí tenía dibujada una pícara sonrisa en su boca deforme, me disculpé, le dije que no me había dado cuenta que estaba en ropa interior y que al oír el golpe no me percaté y salí en su auxilio, le prometí que no volvería a pasar, yo hablaba casi sin respirar, me disculpaba de mil maneras diferentes, pero él volvió a apretar levemente mi mano y dijo que no me preocupara que igual ya me había visto en biquini, eso me tranquilizó un poco, pero siguió diciendo que la tanguita rosa que traía se me veía espectacular, primero por esos encajitos tan bonitos que rodeaban mi vulva y luego esa semitransparencia que adivinaban mis labios.

 

Sal√≠ corriendo al jard√≠n para estabilizar mi respiraci√≥n agitada, para pensar que decirle, esa¬†insinuaci√≥n ya era demasiado, si deb√≠a renunciar ese era el momento, ten√≠a la excusa perfecta para¬†irme y no cometer m√°s locuras, entr√© a su habitaci√≥n decidida a dar el paso y lo encontr√© llorando,¬†lo abrac√© y le pregunt√© que le pasaba, me dijo que desde el accidente lloraba por todo y que cre√≠a¬†que su atrevimiento har√≠a que yo renunciara, que era la √ļnica que lo entend√≠a, me pidi√≥ por favor¬†que no me fuera, le dije que si me respetaba no ten√≠a ning√ļn problema en seguir siendo su¬†enfermera.

 

Me di cuenta que su cara estaba entre mis pechos, así que con mucho cuidado lo devolví a su posición anterior, le sequé las lágrimas y volvió a agradecerme, le recalqué el motivo del por qué había salido en ropa interior, que si él creía que lo había hecho intencionalmente estaba muy equivocado, que me asusté mucho al verlo en el suelo y que no tenía que agradecerme ese gesto porque era mi trabajo.

 

Don Rolo suspiró y me dijo que no era ese el motivo por el cual me había dado las gracias, curiosa como soy le pregunté cuál era ese otro motivo, me dijo que si me lo decía me iba a enojar más, lo amenacé con renunciar si no me lo decía, me puso como condición que le prometiera que no renunciaría, acepté y me senté en su cama para oír lo que tenía que decirme.

 

Me dijo que cuando entr√© al ba√Īo no cerr√© bien la puerta y que me vio desnuda hablando por¬†tel√©fono, √©l se masturb√≥ con una motivaci√≥n que nunca hubiera imaginado que pasar√≠a, ¬°yo me¬†quer√≠a morir de la verg√ľenza! No sab√≠a qu√© decir, no sab√≠a qu√© hacer, volv√≠ a salir al jard√≠n como¬†ni√Īa asustada, mis pensamientos se agolpaban en mi cabeza, respir√© profundo y me dije: esto te va¬†a llevar a la perdici√≥n, no pod√≠a renunciar porque se lo hab√≠a prometido, pero s√≠ pod√≠a dejarle las¬†cosas claras.

 

Le expliqué, mucho más calmada, que todo había sido un descuido involuntario, que lo que menos pensaba era en excitarlo, que estaba ahí para cuidarlo, para atenderlo, que si pensaba que lo había hecho con intención: me ofendía y que a pesar de mi promesa estaba dispuesta a irme, me dijo que sabía que era un descuido pero que a pesar de eso lo había hecho pasar un momento delicioso, que por eso me daba las gracias, yo no quise remover más el asunto y di por concluida esa conversación tan penosa.

 

Despu√©s de un silencio embarazoso, frunci√≥ el ce√Īo y yo de idiota le pregunte qu√© le pasaba,¬†estaba preocupado porque cada vez que se masturbaba se lastimaba. ¬°¬ŅQu√© me estaba¬†insinuando?! ¬°¬°¬ŅQu√© lo masturbara yo?!! DON ROLO: ¬ŅTe depilas la vagina todos los d√≠as? Te la volv√≠ a ver sin un pelito encima.

 

Justo en ese momento tocaron a la puerta y lleg√≥ la nueva enfermera del turno de la noche, le ped√≠¬†que lo ba√Īara y ella sin ning√ļn problema se lo llev√≥ a la ducha. Iba camino a casa, ya sab√≠a lo que me esperaba, cena y luego me iba a volver a dar por atr√°s,¬†no estaba bien lo que estaba viviendo, en el d√≠a me calentaba con mi paciente y por la noche mi¬†marido se descargaba en m√≠.

 

 

Mi segunda tanga estaba mojada ¬ŅC√≥mo pod√≠a ser que me excitara la verg√ľenza?

 

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